jueves, 2 de diciembre de 2010

La Estrategia Universidad 2015 (3)

Frecuentemente, a la hora de hablar deBolonia, se habla de “elitización de la educación”. Pero, ¿qué es elitización? Significa, ni más ni menos, que sólo una élite dotada de un elevado poder económico va a poder acceder a la educación. La elitización es una consecuencia directa de la mercantilización, y, si bien ya había dado un salto adelante con las fases iniciales del proceso de Bolonia, con la Estrategia Universidad 2015 se consolida de manera definitiva.

Cuando se habla de “necesidades cambiantes de la sociedad”, se entiende que hay que responder de forma continua a esas necesidades y, por tanto, no valen los conocimientos adquiridos en un momento dado para siempre. Esto lo resuelven los mercantilizadores con la llamada “formación continua a lo largo de la vida”.

¿Qué es esto de la formación continua a lo largo de la vida.

Plantean que en cada momento el o la estudiante debe recibir la formación adecuada a las “necesidades sociales” de ese momento. Según evolucionan esas “necesidades de la sociedad”, el o la ya trabajador/a debe actualizar sus conocimientos mediante la asistencia a nuevos cursos de formación financiados por su bolsillo, y así durante toda la vida.

En principio, no es mala idea ir actualizando la preparación durante toda la vida para afrontar las distintas y cambiantes “necesidades de la sociedad”. No hacerlo puede suponer el desempleo de forma indefinida.

Pero se pueden oponer varios argumentos frente a esta formación continua, tal como la plantea la Estrategia Universidad 2015.

El primero es bien conocido y se ha analizado en anteriores artículos: la formación continua, lejos de ir destinada a responder a las necesidades de la sociedad en cada momento, tendrá como fin dar solución a las cambiantes necesidades de las empresas, que mirarán siempre por sus intereses particulares y no por los de la sociedad.

Es el segundo argumento el que muestra claramente cómo se elitiza la educación con la Estrategia Universidad 2015. Con Bolonia se incrementan considerablemente los costes de la educación, con lo que se produce una primera elitización: sólo aquellas personas con un suficiente poder económico como para pagarse los estudios o endeudarse (con una beca-préstamo) pueden estudiar. Pero la Enseñanza Universidad 2015 plantea la educación no como una fase previa al trabajo, sino como algo que debe darse durante toda la vida laboral. Como se sabe, los nuevos métodos de enseñanza que trae consigo Bolonia y los créditos ECTS suponen que el estudio y el trabajo sean incompatibles, pues el día sólo tiene 24 horas y Bolonia exige que alrededor de ocho se dediquen al estudio.

De ahí que la formación “a lo largo de la vida” sólo sea compatible con no trabajar durante el tiempo en que se esté asistiendo a los cursos formativos. Así, se deducen dos consecuencias. En primer lugar, la precariedad laboral: los contratos temporales “librarán” a las y los trabajadores de las obligaciones con sus empresas durante los periodos de formación. En segundo lugar, la elitización más descarada: sólo las personas con un elevado nivel económico podrán costearse los distintos cursos y vivir durante el tiempo que dure su formación sin ejercer ningún empleo.

Y se podrían seguir sacando argumentos…

En artículos posteriores se analizarán cuestiones como la gobernanza o la financiación.

Extraído de la revista El Insolente

Puedes descargarte la revista completa o leer los artículos directamente en la web

www.elinsolente.wordpress.com

http://castillayleon.juventudes.org

No hay comentarios:

Publicar un comentario